2010
02.28

UB-65-1Antes de ser inaugurado y puesto en servicio, el UB-65 -submarino militar, construido en Bélgica en 1916- ya se había cobrado una víctima durante su construcción. Una viga destinada a la eslora de cubierta había caído encima de un inocente, un simple obrero que desempeñaba su trabajo. Este artefacto diseñado para la 1ª Guerra Mundial, se cobró más vidas durante sus pruebas iniciales de navegación: tres tripulantes murieron asfixiados en la sala de máquinas.

Conscientes de que los marineros rechazarían la idea de tripularlo, el Almirantazgo ocultó los hechos y el submarino UB-65 entró en servicio. Un día, en alta mar, el capitán encargó a uno de sus hombres que revisara las escotillas. Aunque las aguas estaban tranquilas, inexplicablemente, éste saltó por la borda y fue arrastrado por el enfurecido remolino de la nave. Para calmar a la tripulación, el capitán decidió cerrar dichas escotillas y sumergir el aparato 10 metros.

Empero, sin poder evitarlo, éste empezó a descender hasta el fondo del mar y allí permaneció durante 12 horas, filtrándose agua salada que ocasionó gases tóxicos en la sala de máquinas. Sorprendentemente, consiguieron escapar con vida.

Tras este incidente, se decidió llevar el submarino a Brujas para una revisión. En un principio, obtuvo un visto bueno pero, en pleno proceso, estalló uno de los torpedos provocando la muerte de seis hombres, entre ellos, el segundo oficial. Varios marineros juraron haberlo visto en la proa con los brazos abiertos…

A pesar de todo lo acontecido, el UB-65 era una nave aprobada para navegar y acudió a un servicio en el estrecho de Dover. Los tripulantes seguían viendo a aquel fantasma y, día a día, decaía más la moral dentro del mismo. La Marina Imperial no sabía qué hacer para levantar los ánimos, así que solicitó la ayuda de un capellán, quien exorcizó el submarino. Poco tiempo duró la tranquilidad, ya que empezaron a ocurrir extrañas situaciones: el jefe de artillería enloqueció, otro se rompió la pierna e incluso un hombre se suicidó.

UB-65Mas seguro que el final de este maldito submarino trastornó el ánimo a más de un valeroso marino. Se dice que un submarino norteamericano, el L-2, se encontró al UB-65 por aguas irlandesas y creyó que estaba abandonado. Decidieron remolcarlo y cuando el capitán miró por el periscopio vio una extraña figura en la cubierta para, acto seguido, explotar todo el submarino hundiéndose en las profundidades del mar.

Quizás el UB-65 siga navegando eternamente por las profundidades de los océanos…

2010
02.21

ares,dios de la guerraSegún cuenta la mitología griega, Ares era hijo de Zeus y Hera, por tanto dios e inmortal, y pronto se proclamó como dios de la guerra. A pesar de ser inmortal sí que sentía dolor, (sus gritos podían oírse desde el más alejado de los confines), y cuando se encontraba herido siempre buscaba el poder sanador de su padre, el gran Zeus. Sin embargo, éste lo despreciaba por su fanfarronería violenta y su sed de sangre.

Ares

Entre sus luchas a muerte, (en las que siempre se presentaba con su coraza, su escudo, su lanza, su espada y su casco), podemos citar la que concluyó con la muerte de Halirrotio, hijo de Poseidón, el cual había osado violar a Alcipe, hija de Ares, a manos de éste. Tras esta muerte se produjo el primer juicio de la historia por asesinato en el que Ares salió absuelto.

ares-2Compañeros de aventuras de Ares, (Marte para la mitología romana), fueron su hermana Eris, (también conocida como Éride, la Discordia), y sus vástagos Fobos y Deimos, (Terror y Temor, hijos nacidos de la diosa Afrodita). También Enio, la conocida como “Destructora de ciudades”, solía acompañarlo. Padre de las Amazonas, su residencia estaba establecida en Tracia.

Curiosa es la leyenda que cuenta que cierto día dos gigantes, que por cierto eran gemelos, llamados Oto y Efialtes, pretendieron hacerse con el control del Monte Olimpo y como primer paso, secuestraron a Ares y lo introdujeron encadenado en una vasija de bronce impidiéndole salir de ella durante trece largos meses. Para conseguir su liberación, la diosa Artemisa prometió yacer junto a Oto, pero entonces Efialtes se enfadó preso de la envidia y se enfrentó a su hermano. Aprovechando el momento de confusión, Artemisa se convirtió en cierva para escapar y pasó entre los dos… Los hermanos le lanzaron sus lanzas afiladas para cazarla y terminaron matándose el uno al otro.ares-1

En otra ocasión, mientras Ares copulaba con Afrodita, (con quien engendró también a Eros), el dios de la guerra encomendó al inexperto Alectrión la guarda y custodia de la puerta para que nada ni nadie entrase, pero he aquí que éste se durmió en la guardia y Helios, el dios Sol, se coló en la estancia. Desde entonces, Alectrión, al que Ares convirtió en gallo, canta cada mañana cuando el sol aparece por el horizonte.

Ares, dios Olímpico, no es recordado precisamente por sus hazañas, como se puede ver, sino más bien por su ansia eternamente insatisfecha de violencia y muerte y por lo mal parado, herido y humillado que solía terminar en las trifulcas en las que se metía.

2010
02.13

camino animas y muertosCuando en algún lugar recóndito de la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas se producía una defunción, o durante un periodo de tiempo prolongado alguno de los desplazados por aquellos lares no daba señales de vida, solían partir de su población de origen ciertos individuos con peculiares características y un oficio nada envidiable, aunque sí muy necesario. Se trataba de “los buscadores de muertos o recolectores de cadáveres”. Si tenemos en cuenta que los cuerpos podían pasar varias jornadas a la intemperie (a veces semanas), a merced de los animales, de las inclemencias del tiempo y demás, no nos resultaría difícil imaginar el tipo de personas que podían ejercer este singular oficio.

Los buscadores de muertos eran hombres sencillos, respetuosos, fuertes, normalmente solitarios y que no se amilanaban ante la superstición. Su cometido era aparentemente fácil a la vez que tétrico y desagradable: ir con una o varias bestias (normalmente burros o mulas de su propiedad) por los parajes donde se creía podía encontrarse el difunto, localizarlo, cargarlo y transportarlo hasta el cementerio del pueblo.

Estos camposantos normalmente solían ser los de la Iruela o Cazorla (ambas poblaciones al comienzo de la entrada a la serranía), ya que eran de los pocos (apenas existían 4 en toda la basta extensión de tierras que componen el actual territorio) que estaban habilitados como tales.

Ante estos datos una pregunta se nos viene a la cabeza. ¿Por qué no enterrar a los difuntos en la serranía? Consultados al respecto algunos ancianos del lugar, que aún recuerdan con pesar escenas dantescas, destacan que no se debía a nada excesivamente particular, salvo a una necesidad imperiosa y religiosa de enterrar a los difuntos en tierra sagrada, y evitar así problemas con las almas de los mismos.

camino animas-2Y es que el concepto de muerte y sus consecuencias de índole religioso que tenían nuestros mayores era de una condición tal de respeto, temor y superstición que no resulta extraño imaginar las necesidades sociológicas que tenían estos actos entre una población, no lo olvidemos, que dependía casi en su totalidad de los recursos naturales que les daba esa sierra. Un lugar que no podían permitir se llenase de almas errantes que pudiesen querer pedir tributo a los que tras ellos se adentrasen en aquellos parajes.

El camino de los muertos

Cuentas los más viejos del lugar que cuando la comitiva mortuoria se ponía en camino era antes de la puesta de sol. Se intentaba ocultar su partida a los ojos de los supersticiosos ciudadanos que sabían que tan macabra expedición se debía única y exclusivamente a una muerte en la sierra. Muchos eran los que tenían allí familia, amigos o conocidos, y el ver a uno o más individuos con oscuros ropajes, pertrechados para pasar varios días en los agrestes montes y con una misión triste que cumplir no contribuía excesivamente al apaciguamiento y sosiego de los aldeanos.

Los recolectores de cadáveres solían ponerse en marcha desde la Iruela, por un sendero viejo y tortuoso que salía desde una loma a apenas un kilómetro de centro del pueblo. Es muy fácil identificar hoy día ese lugar, ya que hay una antena repetidora de gran tamaño justo en el punto de partida que tenía esta comitiva.
El trayecto, qué duda cabe, se hacía por lugares apartados de la vista no sólo de los lugareños, sino también de aquellos que por circunstancias estaban desplazados por la gran extensión de tierras que conforman la sierra. La causa de éste secretismo no era de índole esotérico o extraño.

Simplemente se debía a que el miedo atenazaba a los que se la encontraban de frente, bien fuese por superstición o por simple rechazo.

Por ello, se procuraba utilizar aquellos lugares de tránsito más apartados y ocultos que evitasen, en la medida de lo posible, causar impacto a los errantes pobladores de aquellos parajes.

Existía un camino predefinido que partiendo de la Iruela llegaba al mismo corazón de la sierra. Este camino estaba, a su vez, plagado de múltiples senderos que desembocaban en el mismo. Recóndito, apartado y sinuoso, el camino de los muertos supuso para muchos trabajadores un verdadero contratiempo; otros, pese al asombro que pueda causarnos, jamás tuvieron constanciacamino animas de semejantes senderos, aunque sí se encontraron más de una vez con la tétrica comitiva.

El final de un trayecto tétrico

Transcurridas las horas, puede que días, la comitiva llegaba a alguno de los cementerios habilitados para el enterramiento de cuerpos. Al hacerlo, se procuraba coincidir con horas en los que la luz era escasa (normalmente de noche). Se buscaba que no hubiese contacto visual por parte de la población, no tanto ya por respeto como para evitar el malestar o hacer pasar un mal rato a los habitantes.

Esto, que procuraba un bien para la comunidad, no hacía más que darle un halo de secretismo y esoterismo del que realmente carecía, pero que era inevitable apartar por las circunstancias especiales en las que se desarrollaba.

Uno de esos lugares de enterramiento, como ya habíamos dicho, era el camposanto antiguo de la Iruela. Un lugar tenebroso ya de por sí que sin duda contribuyó más si cabe a potenciar la leyenda negra de estos traslados de cuerpos.

El tramo final, que conducía hacia el interior de un recinto amurallado, es un camino estrecho, empedrado, y con una claustrofóbica entrada que hace varios giros leves pero concisos.

No deja de sorprender lo que la sociología de un acontecimiento útil y medianamente religioso pudo derivar debido a la sugestión, al miedo y al respeto hacia la muerte y su entorno.

ruta animas cazorlaDurante años la figura de estos individuos que tenían una labor tan poco grata suscitó el “miedo al encuentro”, un temor que se convirtió en pavor y, de ahí, en leyenda.

Resulta complicado poder recopilar toda la información que nos gustaría al respecto, porque aquellos que se dignan a hablar hoy entonces eran muy niños, y los recuerdos son vagos y difusos. Aún así, la tradición oral de nuestros mayores es una de las fuentes más increíbles de documentación que podemos utilizar… y lamentablemente, la única que no estamos acostumbrados a escuchar.

Información obtenida en ikerjimenez.com

2010
02.11

Triangulo de las Bermudas

triangulo-de-las-bermudasDurante la década 60 y 70 la creencia en la leyenda de Triangulo de las Bermudas, ese triangulo misterioso supuestamente ubicado entre las islas de Puerto Rico, Bermudas y Cayo Hueso de la Florida, fue un tema de noticias que acaparó la atención de mucha gente, sobre todo de los aficionados y adeptos a los misterios de la Ufología, que atribuyen las numerosas desapariciones de barcos y aviones a la intervención de los extraterrestres como culpables de casi todos los hechos que en esa zona del Caribe se han producido.

Y en esta mezcla de hipótesis de todo se entrelazan entre los diversos motivos de estos hechos, tanto la teoría de los extraterrestres, como los de la mítica Atlántida sumergida, con lo que es muy difícil de separar los datos objetivos de los abundantes e imaginativos relatos de los que creen ciegamente en la intervención de fuerzas extrañas y misteriosas.

Algunos autores atribuyen justamente a esa imaginaria figura geométrica el poder de atraer y sumergir en el agua toda clase de aparatos hechos por el hombre sin dejar rastro. Otros, como Jay Gourley, encontraron esta explicación en el Lago Ontario, cuyas anomalías magnéticas siguen siendo una realidad hasta el presente.

Uno de los casos ocurrido en el famoso triangulo tiene su fecha en 1963, cuando la tripulación de un Boeing 707, que volaba desde San Juan de Puerto Rico a Nueva York, presenció algo totalmente inesperado. Después de haber despegado y alcanzado la altitud de 30.000 pies, y media ahora después de abandonar la isla caribeña, el copiloto advirtió a su compbermudas2añeros de vuelo que se producía un fenómeno desconocido debajo del reactor. Una enorme” burbuja” que se formaba en la superficie del Atlántico.

Triángulo de las Bermudas

Los hombres de la cabina del 707 no daban crédito a lo que veían, la burbuja aumentaba de tamaño y sus cálculos les indicaron que tenía casi una milla de ancho por una milla de alto. En la actualidad esa “burbuja”, su aparición y su explicación, sigue siendo un misterio, y algunos apuntan la posibilidad de que la tripulación del 707 presenciaran la explosión submarina de algún dispositivo termonuclear.
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2010
02.01

belmezTodo comenzó en el verano de 1971, en un hogar humilde del pequeño pueblo de Bélmez de la Moraleda, en Jaén. La casa pertenece a la familia Pereira que observa atónita como una mancha en el suelo de su casa va formándose poco a poco hasta que aparece un rostro humano. A partir de aquí podríamos concluir con que es todo fruto del azar o de la humedad pero las cosas cambian cuando en casa de los Pereira comienzan a formarse caras nuevas.

En un principio el señor Pereira intentó quitar aquella primera mancha y lo consiguió. Todo estaba en orden pero al cabo de un mes aparece una mancha nueva. En esta ocasión el matrimonio decide extraer caras-belmezel trozo de suelo con la cara y lo conservan enmarcado.

A partir de aquí la familia notifica al Ayuntamiento el suceso e intentan darle una explicación. Para ello excavan el subsuelo de su casa pero no hallan nada; únicamente huesos. ¿Por qué huesos? La casa de los Pereira, al parecer, está situada en el emplazamiento de un antiguo cementerio que data del siglo XVIII. Este hecho vino a añadir más misterio a las apariciones de Bélmez.

Poco tiempo después un grupo de reputados parapsicólogos con Germán de Argumosa a la cabeza, decide instalarse en el pueblo jienense e investigar el fenómeno de las caras. El equipo graba varias psicofonías dentro de la casa y obtiene resultados escalofriantes pero no determinantes. Se oyen gritos, quejidos, llantos y algunas de las voces que se escuchan gritan cosas como: “Germán, pica, patio, levanta cemento”. La presencia de los parapsicólogos y las psicofonías aumentan el morbo y el caso de Bélmez aparece en revistas y diarios a nivel nacional.

cara1Con el paso de los años muchos intentaron demostrar la falsedad de las caras, las llamadas teleplastias y el supuesto engaño al que habían sometido a la gente durante tanto tiempo. Para ello se llevaron a cabo investigaciones científicas pormenorizadas pero no se pudo demostrar que hubiese alguna “mano humana” detrás de todo aquello. Algunas de la teorías que tiraban por tierra lo paranormal de los sucesos apuntaban que las caras podían estar hechas a partir de sales de plata, que al reaccionar con la luz, se formaban como un dibujo. Se demostró que esto era imposible. También se demostró que no había cloruro sódico ni hollín ni cualquier otra sustancia en lso componentes de los pedazos de suelo en los que aparecían las caras.

Otro de los fenómenos que más ha sorprendido al respecto es que durante un período de tres meses, en los que un notario precintó la vivienda para comprobar la veracidad de los hechos, la casa permaneció cerrada bajo vigilancia y se fotografió el suelo por parcelas. Pasado el tiempo de precinto se abrió de nuevo la casa de los Pereira y la sorpresa del notario fue comprobar que no sólo habían aparecido nuevas caras, sino que las que ya estaban se habían perfilado o movido de sitio. También ha habido diversas anécdotas al respecto; quizás la más famosa es la aparición de un rostro muy similar al de Francisco Franco poco antes de su muerte.

belmez-1Ha pasado el tiempo y la inquilina de la casa de las famosas caras ha fallecido. Muchas de las teorías que se habían barajado apuntaban a esta mujer, María Gómez Cámara y ahora se comenta que las caras han perdido intensidad.
El SEIP (Sociedad española de Investigadores Parapsicológicos) comenzó en febrero del 2004 una nueva investigación para intentar aclarar – de nuevo- el caso de Bélmez.

Sea cual sea el resultado, siempre habrá opiniones y teorías para todos los gustos. De momento no hay consenso y las caras de Bélmez siguen siendo un misterio.

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